De mudanza
No solo de Google vive internet. Yo, por lo de pronto, me mudo. Dejo Blogger para continuar en el mundo de los blogs de la mano de WordPress. Mi nueva dirección es http://elblogdesuso.wordpress.com. Por ahora está un poco en construcción, pero iré mejorándolo día a día. Todavía no me he preocupado de ver cómo, pero mi idea es que en el feed actual de FeedBurner presente a partir de ahora las entradas del blog nuevo, con lo que los miles de lectores que me seguíais por RSS (9 según FeedBurner, ja ja ja) no necesitaríais actualizar la dirección.
Por fin un poco de cordura
Vía Enrique Dans y David Bravo llego a este artículo de El País, donde se ponen los puntos sobre las íes respecto a los últimos movimientos legislativos y globos sonda varios que se vienen lanzando al respecto de los derechos de autor e internet. Y lo hace un teniente fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, con lo que por lo menos se le supondrán algunos conocimientos jurídicos. Parece ser que en este caso tambien tiene algunos conocimientos de lo que es el mundo real: por mucho que prohiban no se el pueden poner puertas al campo:
(...)
Sin duda, hoy en día las tecnologías de la información y la comunicación están generando una redefinición radical del funcionamiento de la sociedad, similar al momento en que la humanidad alcanzó la luz de la razón, liberándose de la cultura bíblica del medioevo, que le llevaría al taylorismo de la era industrial, "la mano de obra" que sucumbe ante el informacionalismo que nos conduce a la sociedad del conocimiento. Ahora, al igual que en el Ancien Régime, se defiende, regulando y prohibiendo. Pero a diferencia de entonces, ahora los cambios son rápidos y profundos y nadie a ciencia cierta sabe adónde nos dirigimos.
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Pedro Martínez, teniente fiscal del Tribunal Superior de Justicia de Madrid.
El coche más bonito del mundo
Paseaba el domingo pasado por Baiona con la familia cuando me encontré aparacado en el puerto deportivo un Mercedes 300 SL roadster, un coche del que según la página oficial de Mercedes Benz se fabricaron 1.858 unidades entre 1957 y 1953. Siempre me pareció, junto con su
edición coupé (el famoso "ala de gaviota") uno de los coches más bonitos del mundo.
La verdad, no se si sería uno de los 1.858 originales o una réplica, pero desde luego estaba impecable y daba el pego. Lástima no poder oir como sonaba el motor.
El último corto de Pixar
Se titula "Lifted" y se supone que se iba a estrenar con Ratatouille, pero algún espabilao ya lo ha subido a internet.
NOTA: El visor de Sevenload requiere Flash Player 9 (yo me tuve que actualizar) y no se si saldrá en el Google Reader.
Vía: Llámame Lola
La vuelta
Más fotos en el álbum web de Lucía.
Una de ratas
Es uno de los mejores cortos de animación que he visto ultimamente. En Llámame Lola podeis obtener más información sobre el mismo, y bajaros la versión de más calidad en Quicktime.
Dura aproximadamente 10 minutos, y todo comienza con una rata persiguiendo una bolsa de Cheetos...
Maldito progreso
Como últimamente posteo más bien poco, voy a desquitarme soltando un sermón de los míos, de esos que no me atrevería a decir cara a cara (bueno, a veces sí) por miedo a la huida del público.
A lo largo de mi vida (que ya son casi 32 tacos) siempre he tendido a desconfiar de los "puros": aquellos que defienden una idea (o una cuestión moral) de forma dogmática, sin asomo de duda, despreciando o estigmatizando a quien no comparte al 100% ese punto de vista. A mi modo de ver, tras ese comportamiento se encuentra siempre un fanático o, la mayoría de las veces, un hipócrita.
Viene esto a cuento de mi comentario del otro día sobre el calentamiento global. Ahora resulta que, a raíz de este otro artículo de Barrapunto, me encuentro con uno muy interesante (es un poco largo, pero si teneis paciencia merece la pena) donde no sólo se afirma que todo esto del calentamiento global es un timo, sino además un gran negocio. Lo del timo se puede apostillar con esta entrevista a Antón Uriarte (la voz que clama en el desierto). Lo del negocio nos lo podemos imaginar. En Barrapunto se citaba también un artículo muy bueno de Joaquín Leguina, que venía a resumir el de Ana Nuño, pero que lamentablemente ya no está accesible (al menos sin pagar).
A todo esto se junta el artículo que leí el otro día en Magonia sobre un caso real relacionado con antenas de telefonía (este deberían ponerlo en las escuelas, y obligar a la gran mayoría de periodistas de este país a volver a ellas, los que hayan ido, claro), donde la ignorancia y el fanatismo alcanzan niveles talibanes, con resultados comparables a la "Kale Borroka". Se cita también en este artículo el famoso caso del colegio de Valladolid donde se dió un caso anormalmente alto de niños con cáncer. Recuerdo haber visto en algún informativo como el portavoz de los padres se oponía a la investigación epidemiológica que encargaron las autoridades porque ya estaba seguro de que la causa del problema era una antena de telefonía. Mientras tanto la compañía afirmaba que la antena llevaba más de un mes desconectada.
La verdad es que el tema de las antenas de móviles tiene su miga. También recuerdo una imagen de unos vecinos manifestándose para que se retirase una antena de teléfonos móviles. Mientras las cámaras de los informativos rodaban se podía ver a uno de los manifestantes ¡hablando por el móvil!. Tiene gracia que la gente pida la retirada de las antenas porque cree que sus radiaciones son peligrosas: alguien les debería explicar que cuantas más antenas menor radiación, cuanto más lejos esté el móvil de la antena más potencia tendrá que tener la señal. De hecho, los móviles actuales regulan la potencia con la que emiten en función de la cobertura, ya que así ahorran batería.
La verdad no entiendo de donde viene ese miedo a las ondas. Supongo que es una asociación de ideas erróneamente relacionadas: radiación = radiactividad = cáncer. Sin embargo, no todas las radiaciones tienen la capacidad de alterar el ADN de las células produciendo cáncer. Los elementos radiactivos emiten tres tipos de radiación: Alfa, beta y gamma. Las dos primeras consisten en fragmentos de atómicos, y aunque son peligrosas (a partir de cierto nivel de exposición) tienen poca capacidad para atravesar la materia (son poco penetrantes). La radiación gamma es la más peligrosa y consiste en ondas electromagnéticas muy alta frecuencia. Y ahí hemos llegado a las ondas electromagnéticas.
Las ondas electromagnéticas se clasfican por su frecuencia en dos tipos fundamentales: Ionizantes y no ionizantes. Las primeras son las de mayor frecuencia, y son capaces de interactuar con la materia rompiendo enlaces entre átomos. Esto es lo que hace que sean peligrosas, ya que pueden provocar lesiones en las células que desemboquen en cáncer. Entre las radiaciones ionizantes tenemos los rayos gamma, con frecuencias superiores a 30 EHz, es decir 30000000000000000000 Hz. Después están los rayos X, de 30 PHz a 30 EHz (30000000000000000 a 30000000000000000000 Hz). Aunque una dosis pequeña de rayos X no se considera peligrosa, y por ese todavía se hacen radiografías. La luz ultravioleta (a partir de 789 THz, 789000000000000) tambien es ionizante y por eso utilizamos protección solar cuando vamos a la playa. Las frecuencias inferiores a esas ya no son ionizantes y nadie ha demostrado nunca que supongan algún peligro. Por culturilla podemos decir que son la luz visible (entre 385 y 789 Thz), los infrarrojos (entre 300 GHz y 384 THz), las microondas (entre 1 y 300 Ghz) y las ondas de radio a frecuencias inferiores a estas.
La telefonía móvil GSM en España emite a 0,9 y a 1,8 GHz (900000000 y 1800000000 Hz), es decir, en la parte baja de las microondas. Por otra parte las redes Wi-Fi y muchos dispositicos inalámbricos domésticos utilizan la banda de 2,4 GHz (2400000000 Hz). La televisión emite en VHF y UHF (entre 30 MHz y 1 GHz), la radio FM alrededor de 100 MHz (100000000 Hz) y la radio AM alrededor de 1000 kHz (1000000 Hz). Por otra parte cualquier conductor eléctrico por el que circule una corriente también es una antena y emite radiación. En Europa los aparatos eléctricos funcionan a 50 Hz, que es la frecuencia a la que emiten las "malignas" subestaciones... y todos los cables y aparatos eléctricos de nuestras casas.

